Axioma

Tú, soñadora de pensamientos raciocinios; que vuelves loco loco a aquel pobre que ya se encuentra majareta.
Tú, hombre caucásico; que con tus aperturas del iris provocadas por aquellas veces que aspiras compañía, se muestran indiferentes después de ciento sesenta y ocho horas de aquel ósculo, que junto con esa palma izquierda palpaban el talle y el momento de gravitación; que ligado a ese periquete unificaban entre orilla y orilla aquella manta de seda color marrón.
Tú, que entre noche y noche indagabas resoluciones, no percatabas de que entre día y día había un camino que os mostraba una solución.
Tú, que entre chirigota y chirigota indagabas tentación, no percatabas de que entre prosopopeya y prosopopeya había un una chispa que os mostraba una nueva predilección.

Oigo exhalar e inhalar... comúnmente no sé cuando una persona es sexualmente activa, y en realidad... no me importa, pero sería grandioso si mis oídos no se enterasen de lo que sucede acá enseguida.
Comúnmente no suelo hacer esto pero:
Gracias a las y los lectores que pasan por aquí de vez en cuando, me alegra saber que a varias personas les agrade éste pequeño espacio cybernético.

Subconscientes que encierran términos forasteros, no son del norte, no son del sur. Son aquende, donde la atmósfera conspira con la temperatura para desorientar al enemigo... o al ¿camarada?
"¡No estamos listos!" He dicho
Conversar con trasvestis por la calle, nos hace suponer que nadie se nos ha de acercar, más que solo aquel viejo señor, vestido en pijamas, que llevaba cincuenta y ocho primaveras vistas solamente para discutir los grados permutados los últimos tres días.
No es suficiente diversión, vagar por por las calles citadinas y ser invitados a almorzar a las tres y media de la mañana, no.
No es suficiente diversión, tener conciertos de gente homeless con luces artificiales y risas de señores embriagados. No.
Lo que es suficientemente perfecto, es mi libertad

Un comienzo donde importaba, un mes pasado para explicar lo sucedido noche tras noche, que es probable que quizás no esté en el olvido, pero tampoco que esté en lo recordado. Das prioridad, debes dar prioridad, y no es la vieja frase de terminar con la segunda persona que llegue, porque no importa cuán nueva sea, ni qué tan buena sea.
Es extraño congelar momentos, no es una era de hielo.
Es extraño borrar afectos, no somos máquinas.
Es extraño recibir y dar a cambio, no somos dinero.
No recuerdo mucho, pero se sabe que todos estamos bien.
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